Aclaración: Fugas. El plan perfecto no existe fue producida como una mini serie de audio. Si tenés la posibilidad, te recomendamos que la escuches con auriculares. La transcripción solo sirve como referencia.

S.O: Esta es la segunda parte de la historia. Si no escuchaste la primera te recomendamos que lo hagas.

15 de agosto. 16 horas. Durante el recreo, Robi Santucho y Marcos Osatinsky visitan a Agustín Tosco, el histórico dirigente del sindicato Luz y Fuerza. El mismo que había encabezado las movilizaciones del Cordobazo. Uno de los detenidos más respetados del penal. Admirado por igual por guerrilleros y presos comunes.

Santucho y Osatinsky le cuentan de la fuga. “Hay un lugar para vos”, le dicen. El sindicalista rechaza la oferta y les desea suerte. Les explica que él es un militante legal y que espera ser liberado a partir de la lucha popular. Pero les garantiza un aporte invaluable: mantener tranquilos a los presos comunes durante la operación. 

Seis de la tarde. En el Pabellón 5 esperan la señal desde afuera que indica que el avión que deben secuestrar está en camino. Pasan veinte minutos sin novedades. El comité de fuga decide esperar cinco minutos más. Si la señal no llega, el plan se suspende. 

Dos minutos después un pañuelo blanco se agita frente al penal. 

S.O: Desde el momento en que una persona cae presa tiene un solo objetivo: escapar. Pero solo algunas lo logran. Anfibia Podcast en coproducción con Lunfa presenta Fugas. En este episodio: La Fortaleza en el Desierto. Parte 2.

S.O: Seis y media de la tarde. En el penal suena La Luis Burela. Esa canción, una zamba que cuenta la historia de un héroe de la guerra gaucha, es la señal de que el plan está en marcha. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Se iniciaba la acción con una pelea en la puerta del pabellón 5. A partir del escándalo viene el responsable seguridad que tiene la llave, se lo encañona con la pistola, la única pistola que había en ese momento.

S.O: Al mismo tiempo los presos del pabellón de enfrente encañonan a los guardias. Abren las rejas y salen al pasillo central, un largo corredor que conecta a dos pisos de seis pabellones cada uno: tres a la derecha y otros tres a la izquierda. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Se le saca la llave, se abre ese primer pabellón y ahi salen y ahi automaticamente se arman el primer grupo y se empieza a armar el segundo grupo. 

S.O: En ese momento comienza la actuación. Por el pasillo central avanza el primer grupo, la topadora, que simula la inspección militar en el penal. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Yo con el uniforme militar, adelante los compañeros están vestidos con un saco y pantalón oscuro, pelo corto. Ya somos como una especie de inspección civil con un milico al frente y dos o tres compañeros nuestros vestidos de guardiacárceles. 

S.O: La simulación debe ser perfecta. Desde las garitas de seguridad apostadas en el perímetro los guardias alcanzan a ver toda la escena.

FERNANDO VACA NARVAJA: ya como una inspección ordenada que está siendo vista por los de detrás de los muros, por que es una leonera, está viendo el que está con los fales afuera, el del muro de contención último del penal, las garitas de arriba, ve que hay una formación cuasi militar que se va desplazando de un pabellón a otro. 

S.O: La falsa comitiva avanza hacia otros dos pabellones. Los supuestos militares les piden a los guardias que abran las rejas. Una vez adentro los encañonan y los desvisten. El segundo grupo de detenidos comienza a vestirse con los uniformes que acaban de robar. 

La Topadora sigue avanzando. Ahora los acompaña un grupo de guardiacárceles. Deben atravesar otros dos puestos de seguridad antes de llegar a la dirección del penal.

En el siguiente puesto repiten la maniobra. A las seis y 41 terminan de liberar a todos los presos políticos. Ahora queda la parte más difícil. La dirección y la guardia externa, donde están los agentes armados. 

FERNANDO VACA NARVAJA: 

Hasta ahí toda la guardia está desarmada. Vos tenes en el pabellón un jefe de seguridad interno y un jefe de seguridad externo. Este jefe de seguridad interno llama y convoca al jefe de seguridad externo, con nosotros al lado, obviamente. El tiene como un ataque de nervios, dice esto es una locura, vamos a terminar todos muertos. Hay mucha gente armada en el exterior.

S.O: Tres minutos después, reducen al jefe de seguridad externa y avanzan por el patio del penal. Junto al mástil ven a un guardia con un fusil. Lo llaman y lo obligan a presentar el arma.

FERNANDO VACA NARVAJA: 

Presentar el arma es que el tipo se poner firme, cuando ponerle arma así y te la tira. Cuando vos tomas el arma la tomas con un movimiento brusco, firme digamos. Este hombre tira el arma medio flácido, sin el movimiento militar. Se la devolvemos para que lo haga bien, lo hace bien. ¿Por qué? porque acá tenés unos tipos que te esta mirando, acá tenes un oficial de guardia que te esta mirando todos estos movimientos. Entonces queda como realmente una inspección con un milico jodido, maniático que hace los movimientos que tiene que hacer.

La topadora sigue avanzando y llega hasta la sala de armas. El primero que entra es Vaca Narvaja. 

FERNANDO VACA NARVAJA: ¡Atención, firmes, contra la pared, formación!

S.O: Sacan al jefe y a su ayudante y lo obligan a formarse en el pasillo. Escuchan voces que vienen de la cocina. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Había cinco que estaban mateando que los sacamos cagando y los hicimos formar. Una vez que los hicimos formar les dijimos: bueno, que esto es una fuga,. no se muevan. Y se los reduce. 

S.O: Son las seis y 46. Mientras la topadora toma la sala de armas, el grupo de los 19 avanza hacia la conserjería. El guardiacárcel Juan Valenzuela reconoce a los prisioneros. Les da la voz de alto y se prepara para disparar. Antes de apretar el gatillo, recibe una descarga de fusil y cae muerto. 

Los disparos retumban en todo el penal. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Y llaman de una de las garitas preguntando qué es lo que pasa.

S.O: Los presos atienden desde la Dirección. Dicen que hubo un simulacro, que está todo en orden.

Vaca Narvaja se reúne con los 19 del segundo grupo. Avanzan hacia la cocina y los dormitorios donde duermen los guardias de relevo. Deben actuar con cuidado: todos están armados. El falso militar los despierta a los gritos y los manda a las duchas. 

A las seis y 50 la primera etapa del plan está cumplida. En apenas 15 minutos, 120 presos políticos lograron copar el penal más seguro del país. 

Los militantes sacuden un pañuelo por una ventana, señal de que la operación había salido bien. Afuera estaban preparados el Ford Falcon, la camioneta y los dos camiones en los que los 120 fugados debían viajar hasta el aeropuerto de Trelew. Pero hay un error en la interpretación de las señales: el chofer de uno de los camiones confunde la señal y cree que la operación fracasó. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Falla la parte más sencilla. Lo que vos menos bola le das generalmente es donde se produce la fallaLa pelotudez de una seña con un pañuelo, lo más sencillo y… un pañuelo que sale y hace la seña y la falla se da ahí.

S.O: Unos minutos después, cuando se abrió el portón del penal, solo entró el Falcon. La camioneta y los dos camiones se habían ido. 

CELEDONIO CARRIZO: Estábamos en la puerta. El pelado me dice “parece que nos quedamos, por que ya no entraron los camiones” cuando vemos entrar el Falcon, un falcon azul, celeste. Entra, baja él y dice: “Los camiones se van”. “¿Y que paso?”. “No se, los camiones se van”. “Y por que vos entraste?”. “Por si me necesitan”. Ahí el pelado da la orden, entre el pelado y el Robi dan la orden de llamar remises. Y bueno, empiezan a llamar y ellos se van.

S.O: Siete de la tarde. Los seis líderes de las organizaciones armadas se suben al Falcon y recorren las calles de Rawson en busca de la camioneta y los camiones. Viajan amontonados, con las armas asomando por la ventanilla. En la recorrida se cruzan con un patrullero.

FERNANDO VACA NARVAJA: Nos ven ahí, yo voy del lado de la ventanilla, le hago el saludo con el uniforme militar. Preguntan que paso, esta todo en orden, estamos supervisando una inspección militar

S.O: Los policías siguen de largo y el Falcon parte a toda velocidad hacia el aeropuerto. Los que quedan en el penal llaman tres taxis. Diecinueve militantes, integrantes del segundo grupo, se amontonan en dos Falcon y un Valian.

CELEDONIO CARRIZO: Yo me subo al último, porque supuestamente me tocaba, entonces me baja un compañero y me dice “no, espera que falta la Vieja Cohn”, que es Alfredo. No entrábamos mas, porque estábamos todos apretados, entonces yo me bajo. El me abraza y me dice “uy te cague, nos vemos afuera”. Así que entró él de último. 

Los taxis parten hacia el aeropuerto. Los 95 presos del tercer grupo vuelven a la cárcel. No hay tiempo para que escapen todos. 

Unos minutos después, los camiones vuelven. Pero ya es tarde: el penal está rodeado de militares.

S.O: Seis y cincuenta. El vuelo BAC 111 de Austral aterriza en el aeropuerto de Trelew. En unos minutos debe despegar. Arriba del avión, mezclados entre los pasajeros, viajan dos militantes del ERP y una de la FAR. Como sus compañeros no llegan, deciden tomar el avión y obligan al piloto a llevar la nave hasta la cabecera de la pista con los motores en marcha.

El Falcon en el que viajan los seis líderes llega unos minutos después. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Cuando entró al aeropuerto veo que el avión está en la pista, efectivamente, que están haciéndole la indicación de la torre control

S.O: El avión está haciendo los primeros movimientos de despegue. Vaca Narvaja baja apurado. En el aeropuerto se cruza con un coronel del Ejército.

FERNANDO VACA NARVAJA: Me dice “tiene las charreteras al revés”. Miro al costado, 5 años de liceo militar, fijate lo que es la tensión, las charreteras estaban puesta al revés. Se me ocurre decirle en ese momento: “sabe lo que pasa, mi coronel, que anoche tuve una fiesta con las chicas y usted sabe que las chicas se vuelven locas con el uniforme. Y efectivamente le cayó bien al coronel porque me dijo “sí sí, yo también fui joven”

S.O: El líder montonero vuelve con sus compañeros y corren hacia la torre de control. La puerta está cerrada. En la pista el avión está haciendo los primeros movimientos de despegue. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Entonces decidimos entrar al aeropuerto, que es chiquito, y decir “hay una bomba, un atentado”, volver a generar una pico de tensión, llegar hasta la radio y con la radio darle la orden al radista y que pare el avión. Cosa que efectivamente hace eso.

S.O: En ese momento la infantería y los blindados de la armada rodean el aeropuerto. 

FERNANDO VACA NARVAJA: Salimos corriendo hacia donde esta el avion. En eso siempre rescato que el viejo que estaba a cargo de la escalera fue el más inteligente de todos porque va con la escalera y las rueditas a donde esta el avion, si no nosotros no teníamos forma de subir. Y cuando llega pone la escalera, yo subo y se abre la puerta y aparece el Gallego Fernández Palmeiro con una Beretta, un cargador de 25, me lo pone en la cabeza con una azafata agarrada de la cintura, pensando los compañeros que había fracasado la operación. Me salva el Robi que dice “es el vasco gallego, es el vasco gallego” 

S.O: Los seis líderes de las organizaciones armadas logran subir al avión y le piden al piloto que se prepare para el despegue. Deciden esperar unos minutos para ver si llega el resto de los compañeros. 

Mientras tanto, el segundo grupo recorre en los tres taxis los veinte kilómetros desde el penal de Rawson hasta el aeropuerto de Trelew. Cuando están llegando alcanzan a ver al avión que carretea sobre la pista y levanta vuelo. 

A los pocos segundos los rodean las tropas de la Armada. Con pistolas y fusiles los militantes se atrincheran en el edificio central del aeropuerto. Piden un juez y la presencia de los medios. 

AUDIO Conferencia de prensa

S.O: Mariano Pujadas, de Montoneros, Pedro Bonet, por el ERP, y María Antonia Berger, por las FAR, encabezan la conferencia de prensa en el aeropuerto. Después negocian la entrega con el juez y el capitán de corbeta Luis Sosa. Cuatro horas más tarde logran un acuerdo: serán trasladados nuevamente al penal de Rawson. 

Antes de subirlos al colectivo de la Armada, los militares forman a los 19 detenidos frente a un paredón. Los fotógrafos registran la escena: catorce varones y cinco mujeres de pie frente a los fusiles que acababan de entregar. 

Antes de partir, los detenidos se enteran de que el avión en el que viajaban sus compañeros aterrizó en Puerto Montt, en la Patagonia chilena. El clima es de festejo: aunque ellos no lograron escapar, la operación fue un éxito. 

El colectivo demora 45 minutos en salir.  En ese tiempo, el presidente Lanusse declara a Trelew y Rawson “zona de emergencia”. Esto significa que el juez con el que habían negociado la entrega ya no tiene poder de decisión. Ahora el control operacional de la zona está en manos de los militares.

El colectivo cambia de rumbo y los 19 detenidos son trasladados a la Base Almirante Zar. Una semana después, la noche del 22 de agosto, los obligan a salir de sus celdas y los fusilan con ráfagas de metralla. Después los rematan con disparos de 9mm. Susana Graciela Lesgart, la compañera de Vaca Narvaja, es una de las víctimas de la masacre. La versión oficial dirá que murieron en un enfrentamiento tras un intento de fuga. 

Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar logran sobrevivir y dan testimonio de lo que pasó esa madrugada. Algunos años más tarde serán secuestrados y pasarán a integrar la lista de 30 mil desaparecidos de la dictadura militar de Jorge Rafael Videla. 

Epílogo

SO: Los seis líderes que lograron escapar consiguieron asilo político en Chile. Tiempo después viajaron a Cuba y regresaron clandestinamente al país.

Celedonio Carrizo estuvo en Rawson hasta el ‘73, cuando fue liberado. Dos años después lo detuvieron a disposición del Poder Ejecutivo. Ahí pudo pedir la salida del país. Estuvo en Perú, Colombia, Panamá, México. Combatió en Nicaragua. A fines del ‘83, con el regreso de la democracia, volvió al país. Nunca abandonó la militancia peronista.

Después del intento de fuga, Alicia Sanguinetti fue trasladada a la cárcel de Devoto, donde estuvo presa hasta el 25 de mayo de 1973, cuando 224 presos y presas políticas fueron amnistiados por el gobierno de Héctor Cámpora. Militó en en la clandestinidad hasta 1977 y sobrevivió oculta con otro nombre hasta el regreso de la democracia. Desde ese momento volvió a dedicarse a la fotografía, su profesión de toda la vida.

Fernando Vaca Narvaja fue herido en 1977 en un operativo militar en el que logró escapar. Pasó por Italia y por México. Al año siguiente se sumó a la lucha Sandinista en Nicaragua. En el 82 regresó al país. Vivió algunos años en la clandestinidad y volvió al exilio. Regresó definitivamente al país en 1989 después de ser indultado. Hoy vive en Bariloche. A los 71 años, sigue militando en política.

S.O: Fugas es una coproducción original de Anfibia Podcast y Lunfa. Narración: Sebastián Ortega. Investigación y guión: Emilia Erbetta y Sebastián Ortega. Grabación, mezcla y diseño de sonido: Mariano Pagella, Román Frontini y Nicolás Sosa. Música de apertura: Nicolás Pagella. Producción General: Tomás Pérez Vizzón.

Producción General: Tomás Pérez Vizzón.
Host: Sebastián Ortega.
Investigación y guión: Emilia Erbetta y Sebastián Ortega.
Grabación, mezcla y diseño de sonido: Mariano Pagella, Román Frontini y Nicolás Sosa.
Música principal: Nicolás Pagella.
Arte: Sebastián Angresano.